miércoles, 22 de agosto de 2012

AMIGOS.


Una de las satisfacciones que da esto de tener un blog es la de hacer amigos. Algo debemos tener en común los que utilizamos este medio para comunicar nuestras inquietudes, nuestras ideas, nuestros conocimientos.
No se de nadie que se meta en esto con la intención de hacer amistades, sin embargo esta es la primera consecuencia. Qué razón tiene La de la tiza cuando dice que "esto se inventó para que se encontrara gente que de otra forma nunca se habrían conocido".
También dije yo en otra ocasión que ahora puedo recorrerme España teniendo alguien a quien visitar donde quiera que vaya y, por la misma razón, cualquiera que pase por aquí tendrá siempre un amigo con quien compartir tarde, paseo y café. (O gin-tónic, que viene a ser lo mismo)
Eso fue lo que sucedió hace unos días. Recibí un mensaje de mi amigo Fernando García Bilbao (Fernando Syrah, para el mundo blogueril) del blog "Vino, gastronomía y viajes" en el que me decía que pasaba por Cáceres camino de sus vacaciones en Portugal. Ni que decir tiene que hice un hueco en mi tiempo para atenderlo como se merece.
Tuve el placer de acompañarles, a él y a su familia en un paseo por la ciudad monumental en el que hablamos de todo un poco, supongo que para aburrimiento de su esposa y de sus hijas, y terminamos degustando unos gin-tónics, que nos hicieron siguiendo las instrucciones de Fernando que es un auténtico maestro en su preparación.
También le sugerí una ruta alternativa a la que tenían pensada, de la que me consta, me hicieron caso. Ya me contará cómo le ha ido.
Y ya sabéis que Cáceres se merece una visita y que siempre tendréis alguien dispuesto a acompañaros (y a tomar un café).

martes, 21 de agosto de 2012

ESCARAPUCHES.


Los escarapuches son un plato propio de las comarcas de La Siberia y La Serena, en Badajoz.
Unos lugares y otros se disputan la ortodoxia del contenido: Para los de Peloche los escarapuches se hacen con pescado,mientras que en Herrera mantendrán que se hacen con carne.
Lo cierto es que los encuentras de los dos tipos, los de carne están elaborados con carne de cerdo o con caza  siempre asadas a la brasa y luego cortada en pedazos pequeños o en tiras. Los de pescados, siempre con pescados de río: Bogas, tencas, carpas, lucio, barbo... también asados a la brasa, despojados de sus pieles y sus espinas y desmenuzados.
Luego se colocan sobre un picadillo de tomates y cebolla o bien se rodea con rodajas de tomate y aros de cebolla. A continuación se aliña con un buen aceite de oliva, vinagre (a veces en grandes cantidades, lo que a mí no me resulta agradable) y sal.
Se come frío.
Lo que yo he hecho no se le puede llamar escarapuches por muchas razones: No he utilizado pescado de río, han sido caballas, No están hechas a la brasa, sino a la plancha y no levan ni una gota de vinagre.
En todo caso esta es mi versión de dicho plato.
Necesitamos:
Dos caballas abiertas a la mitad y totalmente limpias de espinas.
Una docena de navajas frescas.
1 Kg. de tomates bien maduros pero firmes.
1 cebolla.
2 dientes de ajo grandecitos.
1 puñado de perejil
Aceite de oliva y sal.
Cortamos los ajos en trocitos muy pequeños, picamos el perejil y los pasamos a un bol para mezclarlos con el aceite.
Pelamos y despepitamos los tomates y los cortamos en octavos (se les puede dejar la piel y las pepitas si se quiere).Cortamos la cebolla en juliana o en aros. Los ponemos en la fuente de servir y los aliñamos con un poco de sal.
En la plancha abrimos las navajas con un poco del aceite de ajo y perejil.
Asar las caballas en la plancha, primero por el lado de la carne y después darles la vuelta. Regar con el aceite de ajo y perejil.
Desmenuzar el pescado, sacar las navajas de sus conchas y colocarlas sobre el tomate. Regar con un chorro de aceite y dejar reposar.
Pero si pasáis por La Siberia o por La Serena, no dejéis de probar los originales.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Lo que las redes unen y el cariño ata.


"Empiezo a sospechar que internet se inventó para que pudiéramos conocernos personas que, de otro modo, no nos hubiéramos encontrado".
Esto decía Mery (La de la tiza) después de la fiesta sorpresa que le habíamos preparado para celebrar su jubilación.
En Marzo nos habíamos encontrado en Madrid y no nos dijo nada, tal vez no había tomado todavía ninguna decisión. En Mayo, estando nosotros en Inglaterra, recibí un mensaje suyo en el que anunciaba que se jubilaría a finales de Julio y una promesa: "Tenemos que celebrarlo", dijo.
Tomé su palabra y, al regreso, me puse en contacto con su familia más cercana para preparale una fiesta sopresa de las que no se olvidan.
Y allá hemos ido, a tierras catalanas a cumplir con el deseo de celebrarlo con ella y con los suyos, pasando previamente por Zaragoza para encontranos con Pilar (Abalorios) y su marido y hacer el viaje hasta Tarragona juntos y, de paso, degustar una excelente lubina a la sal y unos gin-tónics perfectamente preparados.
Como era de suponer, fue una sorpresa absolutamente inesperada para Mery, que no daba crédito a lo que estaba sucediendo: En el viejo cine del pueblo la esperábamos una treintena de personas entre parientes y amigos y algunas ausencias inevitables.
Tras la comida,las copitas y el baile y más tarde, la conversación y los chistes, que la risa es el mejor yoga y el más seguro método de relajación que pueda existir. Así hasta la madrugada.
El día siguiente, visita a Tarragona, ciudad que aún no conocíamos y banquetazo a base de mariscos y arroces en un restaurante de la zona del puerto.





jueves, 2 de agosto de 2012

DÍA DE LA TORTILLA.


Ando apuradísimo de tiempo y no me gustaría que se pasase el día sin hacer mi contribución al Día de la tortilla.
Participo con dos recetas, una de ellas la consabida tortilla paisana y la otra, a la que llamo tortilla de estudiante porque era una cena típica en el Colegio Mayor en que viví en Madrid.

Tortilla paisana:
Seis huevos y uno más.
Un puñado de patatas fritas de bolsa remojadas en leche.
Una lata pequeña de guisantes (o judías verdes, o espárragos trigueros).
5 ó 6 champiñones cortados en láminas. (O una lata pequeña de champiñones)
Unos tacos de jamón serrano.
Un buen pedazo de chorizo.
Una lata pequeña de pimiento morrón (o del piquillo).
Un chorrito de aceite.
Poner las patatas en remojo en leche hasta que estén bien blandas y se parezcan a las confitadas de verdad.
En un bol cascar los seis huevos y batirlos con las varillas (como las patatas eran de bolsa, ni pizca de sal) y añadir las patatas, los guisantes y los pimientos cortados en tiras.
En la misma sartén que vayamos a utilizar para cuajar la tortilla, saltear los tacos de jamón, a continuación los champiñones y por último el chorizo, que iremos agregando al bol según vayan saliendo. Mezclar bien.
Retirar el exceso de grasa de la sartén y cuando esté bien caliente, echar la mezcla. Cuajar al gusto (y el gusto en mi casa es bien hecha).
Batir el séptimo huevo, echar por encima y dar la vuelta a la tortilla. Terminar de dorar por el otro lado.

Tortilla de estudiante:
Dos huevos por tortilla.
1/4 de cebolla.
1/2 pimiento verde.
1/2 pimiento rojo.
2 ó 3 champiñones.
2 cucharadas soperas de salsa de tomate.
Aceite de oliva y sal.
Cortar la cebolla y los pimientos en pedazos mas bien grandes y los champiñones en láminas y saltearlos a continuación en una sartén con un chorrito de aceite procurando que queden "al dente". Añadir la salsa de tomate y dar un hervor.
Batir los huevos.
En una sartén calentar una gota de aceite, lo suficiente para engrasar el fondo y en ella cuajar la tortilla. Cuando esté lista, poner en el centro el relleno y doblar la tortilla, primero de un lado y luego del otro dejando ver el relleno por los extremos.
Bon appetit.

sábado, 28 de julio de 2012

PULPO AL HORNO.


Curioso animal el que tiene la sangre azul, por ejemplo, el pulpo. Y no es porque pertenezca a la aristocracia, es porque tiene hemocianina en vez de hemoglobina. Así de sencillo.
Tiene también tres corazones el pulpo. Me lo imagino pintando en las tapias seis corazones ensartados en una flecha, como si fuera una brocheta, para publicar su amor por cualquier pulpita. Item más, utiliza una de sus patas (la tercera por la derecha) para copular, lo cual da lugar a unos cuantos chistes fáciles en los que no pretendo profundizar.
Pero lo más interesante de esta animalito es que se porta maravillosamente en las cazuelas y que no conozco a nadie a quien no le guste.
Antes, era poco frecuente en nuestras mesas porque su carne es muy dura y era preciso golpearlo o serenarlo durante varios días para que estuviese mínimamente comestible. Desde que se extendió la técnica de la congelación empezó a ser habitual en las cocinas domésticas trascendiendo de los chiringuitos y de los bares de los puertos de mar y, claro está, de los pulpeiros que venden este producto en las calles gallegas.
Hay cientos de formas de prepararlos a cual más rica, últimamente he comido en Portugal el pulpo a lagareiro (del que publiqué la receta) y el pulpo a la brasa, sabrosísimo.
Cada sitio tiene su forma personal de guisar el pulpo, una muy curiosa es el pulpo al horno (pop es forn) típico de la isla de Menorca. Yo he recogido la receta del blog de Celes "Sal y azúcar" y es uno de los platos más socorridos en los concurridos banquetes familiares de los fines de semana.
Necesitamos:
1 Kg. de pulpo congelado. (De lo contrario habrá que congelarlo para que enternezca).
1 Kg. de patatas.
pan rallado.
2 ó 3 dientes de ajo.
Unas cañas de perejil.
1 chorro de aceite de oliva.
1 vaso de leche.
Descongelamos el pulpo y lo cortamos en tacos.
Pelamos y cortamos en rodajas las patatas.
Mezclamos el pan rallado con el perejil y con los ajos muy picados y rebozamos los tacos de pulpo con esa mezcla.
En una fuente de horno colocamos una capa de patata y salamos, ponemos encima otra capa de pulpo y vamos alternando para acabar con una capa de patata.
Vertemos la leche por encima.
Habremos reservado un poco de la mezcla de pan rallado o nos habrá sobrado del reboce. Lo mezclamos con un buen chorro de aceite de oliva y cubrimos totalmente las patatas.
Lo introducimos en el horno precalentado a 200º durante dos horas aproximadamente. Si se hace con pulpo cocido con una hora será suficiente.
Recomiendo hacerlo para familias numerosas, para dos personas no queda bien y frío.... no está tan bueno.

miércoles, 25 de julio de 2012

LA BARBACOA.

Recuerdo en mi niñez, que en las casas todavía se cocinaba con carbón. En mi casa había una de aquellas "cocinas económicas" de hierro fundido y en las casas de mis abuelos, los infiernillos de carbón.
Todavía, hace relativamente poco tiempo, en el medio rural perduraba el "fuego perpetuo", tanto en invierno como en verano, hecho directamente en el suelo de la cocina debajo de una inmensa chimenea. En la casa en que viví a pensión en el pueblo mientras estuve soltero, lo había y todas las mañanas era el primer oficio del patrón, recoger las cenizas y avivar el fuego.
Siempre había en el rescoldo un puchero (el escalfador) con agua caliente dispuesta para hacer el café, lavarse o fregar la loza.
Allí estaban a mano el fuelle, el soplillo, las llares, las trébedes, el atizador, el cogedor y la badila y, colgado de la pared,  el calientacamas con su tapadera de cobre bien bruñido.
No faltaba a mano una parrilla para tostar una rebanada de pan para el desayuno, asar una moraga o unos pajarillos (Si, eso se hacía antes) o, si se terciaba unas sardinas de las que vendían por la calle unos forasteros que venían en una furgoneta.
Alguna noche, el patrón envolvía un pedazo de patatera -chorizo si los tiempos eran favorables- en papel de estraza que empapaba en vino de pitarra y que enterraba entre las cenizas calientes para que se asase lentamente. "Cachino patatera, chatino de vino. ¡Hombre!", decía.
Todo esto recordaba hace unos días mientras encendía la barbacoa portátil con vistas a celebrar nuestro XXXVII aniversario de boda. La familia reunida para cenar al fresquito de la noche, porque las barbacoas, como las bicicletas, son para el verano. Y por la noche, que a medio día hace mucho calor.
Con la manguera al lado para evitar cualquier incidente, los niños lejos y mucho cuidado al andar con fuego.
Encender el fuego es en sí toda una ceremonia. Me gusta que esté ya todo el mundo presente cuando empiezo y, aveces, reparto soplillos para la ayuda.
Acostumbro a recibir al personal con un refrescante coctail (Cascada cooler), que es nada más que sorbete de limón con ginger ale. Probad, está muy bueno. Los que declinan la oferta, cerveza o sangría que son las bebidas habituales además de los típicos refrescos para los niños y abstemios en general.
Presiden la mesa unos boles de ensalada y cuencos con alioli y especias (Piri-piri, cayena, mostaza...).
Esta vez el menú llevaba:
- La clásica panceta de cerdo.
- Unas salchichas.
- brochetas de pollo con salsa satay.
- Pinchitos morunos.
- Piña natural cortada en rodajas y mazorcas de maiz.
De postre habíamos preparado una macedonia de frutas frescas.
Reconozco que es una buena ración de trabajo, que empieza varios días antes: Hay que hacer la compra, preparar los adobos y las salsas, ensartar las brochetas..... Pero compensa.
¡Ah!. Nuestras sobrinas-nietas, nos prepararon un espectáculo. (Cosas de niños).

jueves, 5 de julio de 2012

VACACIONES DEL IMSERSO PARA TODOS II.



Ya os conté nuestras desventuras en el Algarve con el "Programa de Vacaciones para Mayores y para el Mantenimiento del Empleo en las Zonas Turísticas". También os decía que había presentado la correspondiente denuncia: Pues bien, parece que me han hecho caso y esta mañana he recibido en mi buzón de correos la carta que os adjunto.
Al menos, podremos decir que los escritos son leídos.
Que sepan, además, que estoy dispuesto a llevar este asunto hasta sus últimas consecuencias.
Muchas gracias por vuestra atención.