Este es uno de esos lugares cuya existencia es desconocida para muchos cacereños, tal vez por su propia naturaleza. A nadie le gusta evocar a La Parca.
Fue construído para dar sepulturta a los soldados magrebíes que participaron en la Guerra Civil y dieron su vida por un dios que no era el suyo y por una patria que nunca supo agradecérselo.
No sé a quien se le ocurrió poner la estrella de David en la portada; pero lo cierto es que no tiene nada que ver con los hebreos. Es más, hace unos años se creó un pequeño escándalo cuando una fotografía de esta puerta apareció como portada en un libro sobre las juderías en Extremadura, que ya digo, no tiene nada que ver.
Llegó a haber más de cien tumbas, ahora ya no queda ninguna y en sus terrenos se ha construído el crematorio municipal.


