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sábado, 13 de febrero de 2010

JAMÓN DE PATO.

Hace veinte años, nadie había oído hablar de él. Ahora consta entre los mejores productos para gourmets. Es el jamón de pato, una auténtica exquisitez.
Fuente de proteínas y de colesteroles; por lo que hay que consumirlo con prudencia, sin tener por ello que prescindir de darse un homenaje alguna vez en la vida.
Aunque me habían dado la receta para hacerlo en casa hace ya algún tiempo, no me había atrevido a hacerlo. Es muy sencillo y da un resultado estupendo.
No os lo perdáis.
Necesitamos solamente:
Un magret (pechuga) de pato
1/2 Kg. de sal gorda.
Pimienta recien molida.
Un paño.
Limpiar la pechuga quitándole los posibles restos de plumas. Por la parte carnosa echarle pimienta negra molida y, si se quiere, alguna hierba aromática (yo no le puse).
En un recipiente adecuado, se pone un lecho de sal, se coloca encima el pato y se cubre con el resto de sal. Se mantiene ahí entre 12 y 24 horas, pasadas las cuales se saca, se lava con agua y se seca muy bien con un paño. Se envuelve en un paño seco y se coloca en la zona menos fría del frigorífico durante 5 ó 6 semanas. Pasado ese tiempo se corta lo que se vaya a consumir, en lonchas finísimas a mano o con un cortafiambres.
Da muchísimo de sí. La pieza sobrante se guarda envuelta en papel de aluminio.
Se puede comer así o en ensaladas.
Con melón está exquisito.

sábado, 9 de enero de 2010

HÍGADO DE PATO MI-CUIT.

Todos los años, cuando se acercan las fiestas, suelo comprar un bloque de hígado mi-cuit, o block de foie. Este año había subido de precio un montón, casi prohibitivo, así que después de tenerlo en la cesta, volví a dejarlo en la estantería y me puse a buscar un hígado de pato fresco para hacerlo en casa.
Ya lo había preparado el año pasado para aprovechar un trozo sobrante de la comida del cumpleaños de una sobrina.

Compré una pieza que pesó cerca de 600 gr. que me cundía para preparar cuatro bloques al precio de uno. Venía desvenado (es decir, limpio, sin venas ni nervios) y envasado al vacío.
Lo saqué de su envase y lo puse a macerar con un poco de sal, un golpe de pimienta y un vaso de vino de Oporto durante un día entero. Luego, en un molde de hacer plumcake, de esos que son largos y estrechos, forrado con papel film, puse la mezcla y la envolví formando un cilindro de unos 6 - 8 cm. de diámetro apretando todo lo posible. Hay que dar varias vueltas para que no se derrame el contenido. Finalmente lo puse en el microondas a máxima potencia durante un minuto y medio (90 segundos), lo dejé reposar un ratito y le dí medio minuto más de microondas. Tiene que reposar en la nevera otras 24 horas antes de consumirlo (quien aguante). Conviene rodarlo de vez en cuando por una superficie lisa y dura para que adquiera buena forma.
Se corta con un cuchillo bien afilado humedecido en agua caliente y se sirve acompañado de una reducción de Oporto o Pedro Ximénez o de una mermerlada de frutos rojos y con unas tostaditas para untar. En mi caso la mermelada era de higos.

Advertencia: Su consumo supone pecado grave de gula y además, engorda. ¿Hay algo más atractivo?.