Hoy tocan dos recetas.
Elisa de Sande me hace el honor de dibujar mis recetas. Sus dibujos, ya se lo he dicho a ella, me recuerdan los que utiliza el cocinero británico Jamie Oliver para ilustrar las suyas. Como quiera que estos dibujos adquieren todo su sentido cuando se les añade el texto, me urge publicar el recetario de la cena de añoviejo para completarlos.
Elisa es una gran artista. Su exposición-homenaje a Miguel Hernández ha sido todo un acontecimiento artístico y cultural el pasado otoño.
Espero que me permita, una vez completa la colección, publicar alguno de sus dibujos en este sitio. Tal vez se atreva a montar otra exposición más prosaica y más materialista, esta vez de tema gastronómico.
La primera receta, el consomé de boletus, no tiene "ciencia" ninguna. Es más, estoy convencido que cada uno de vosotros tiene ya una idea.
Aconsejo hacerlo con setas silvestres en el otoño, aunque también queda rico con las setas cultivadas frescas habituales en todo tiempo. Fuera de temporada, las congeladas van bien (¿Bien? ¡Estupendamente!); pero es conveniente acompañarlas de algunas setas secas.
Receta del consomé de boletus:
100 gr. de boletus edulis congelados.
Un estuche de boletus edulis secos (20 gr.)
1 y 1/2 l. de caldo de ave.
sal.
Preparar el caldo cociendo dos o tres alitas de pollo, (debe quedar muy suave). Colar.
Hidratar en un poco de agua templada los boletus secos. Desechar el agua.
Volver a hervir el caldo de ave, echar los boletus sin descongelar. Esperar a que vuelva la ebullición y echar los boletus hidratados. Dejar hervir a fuego lento durante veinte minutos. Apagar el fuego, tapar y dejar infusionar dos horas.
Desgrasar, colar y, si gusta, clarificar con claras de huevo a punto de nieve, colar de nuevo con una estameña.
Templar antes de servir.
Como veis muy fácil.
Ahora la otra receta:
Hojaldres con frutos del mar.
Una plancha de hojaldre congelado.
1 huevo batido para pintar el hojaldre.
Un calamar pequeñito cortado en tiras.
2 Vieiras.
4 mejillones.
4 langostinos tamaño medio.
4 gambas.
2 cigalas.
Una "nuez" de mantequilla.
1 1/2 vaso de vino blanco semiseco (o cava).
Nata para ligar la salsa.
Hay que preparar los hojaldres el día anterior. Para ello, seguir las indicaciones del fabricante suele ser de gran utilidad.
Cortar la plancha de hojaldre en rectángulos de 12 X 7 cm. (aprx.) pintar con el huevo batido y hornear. (La que yo utilicé había que descongelarla previamente y hornearla 8 min. a 200ºC). Reservar a ser posible en una caja metálica con buen cierre. (las cajas de galletas van bien)
Limpiar la vieiras. Pelar los langostinos, gambas y cigalas y reservar las cáscaras. Limpiar y cortar el calamar en tiras. Abrir los mejillones al vapor quitándoles el viso (barbas).
En una sartén precalentada, derretir la nuez de mantequilla y saltear en ella las tiras de calamar, las vieiras troceadas en cuartos, los mejillones, los langostinos, las gambas y las cigalas, por ese orden. Verter el vino y esperar a que evapore el alcohol. Ligar la salsa con la nata.
Colocar en el plato en el que se va a servir, uno de los rectángulos de hojaldre. Separar la "tapa" y depositar sobre el fondo la mitad del preparado de los frutos del mar, dejando que se esparza el contenido por todo el plato "descuidadamente". Ponerle la "tapa" encima y servir inmediatamente.
No tengo que decir que se tarda más en explicar que en hacer y que el éxito está garantizado.
Las cantidades que he puesto aquí son para DOS, una cena romántica, vamos.