Esta vez nos hemos ido a Las Hurdes con la sana intención de comer cabrito. Esa tierra, auténtica maravilla, paradigma del abandono en otros tiempos está ahora, con la nueva autovía a dos horas de viaje. Hace unos años habría sido un viaje al fin del mundo.
Alquilando un microbús nos dimos la oportunidad de hacer el viaje juntos y charlando además de eludir el famoso globito.
Plaza mayor de La Alberca.
Nos acercamos a La Alberca, en la provincia de Salamanca. Sitio bonito de verdad y bien cuidado. Un día primaveral llenaba el sitio de turistas y la tradición el lugar de leyendas. Hemos subido por el lado “malo”; pero espectacular, Valle de Las Batuecas arriba. Merece la pena.
Visita, compras, cervecita y vuelta a Riomalo dónde habíamos encargado una paleta de cabrito por persona.
Una de estas por persona.
De primer plato pedí un plato típico de Hurdes y Sierra de Gata “limón hurdano” o sea una ensalada de limones. (Como lo oís). Riquísima. Cuando la haga, si me queda bien, publicaré la receta.
La famosa ensalada de limones
Tras la comida, paseíto por las orillas de río Ladrillar para ver los meandros y rebajar el banquete.
El río Los Ángeles a su paso por Piofranqueado.
Si tenéis ocasión, no os lo perdáis. La comarca está llena de casas rurales, campings y otros alojamientos, llenos, por cierto, este fin de semana. Además, muy barato todo.

