
El otro personaje de la leyenda es Peeping Tom, el mirón, el que no se pudo resistir y quiso ver por un agujero el paso de la amazona desnuda.
Quedó ciego.
He descubierto que en el Centro Comercial de la Catedral hay una talla de este personaje, hecha en una sola pieza de madera, encerrado en una urna de cristal. Desde la segunda planta mira, sin ver, la estatua ecuestre de la Dama de Coventry que se encuentra, de espaldas, delante de él.
La talla es del S. XV y estuvo durante mucho tiempo en una hornacina en una de las torres de la ciudad.
Dicen los escépticos que se trata de un San Jorge y que, se supone, tenía el dragón muerto a sus pies y que portaba un escudo en su mano izquierda y una lanza en la derecha: pero ya sabemos que estos escépticos son unos aguafiestas.


