sábado, 21 de noviembre de 2009

UN VIAJE ACCIDENTADO. PARTE I

Habiamos decidido ir a visitar Stratford-upon-Avon el martes, el miercoles iriamos a Birmingham y el jueves a Londres.
El martes llegamos a la estacion de autobuses y ya habia partido el ultimo viaje de la manana con destino a Stratford, por lo que tendriamos que esperar hasta primera hora de la tarde si queriamos hacer el viaje, asi que cambiamos el programa y nos fuimos a Birmingham dejando la visita a Stratford para el dia siguiente haciendo el trayecto en tren.
El miercoles, aprovechando que estabamos en la estacion fuimos a recoger los billetes del dia siguiente a Londres. La compra la habian hecho nuestros hijos a traves de Internet y lo que teniamos era una clave para obtener los billetes, el canje se podia hacer entra las 24 horas anteriores al desplazamiento y la salida del tren.
Pues no, tras hacer cola durante un buen rato, el senor de la ventanilla nos dice (bueno, le dice a mi interprete personal) que esa clave no es valida, que lo que tenemos es la clave de reserva y lo que el necesita es la de recogida, que han cambiado el sistema informatico y eso ya es de otra manera. Dejamos la ventanilla y llamamos a nuestro hijo contandole el problema. Colgamos. Un momento despues suena el telefono y nos dice que si, que esa es la clave y que si persisten los inconvenientes, le llamemos otra vez que los de la central de reservas se pondrian en contacto con el personal de ventas de la estacion. (Tonteria, que llamen a las taquillas y problema solucionado sin necesidad de dar mas vueltas).
De nuevo a la cola. Ahora es una dama la que nos atiende y Oh, sorpresa!. Los billetes no hay que canjearlos en la ventanilla, sino en Atencion al Cliente, que esta aqui al lado.
Tercera cola, lugar adecuado, clave correcta, los datos de mi pasaporte coinciden. Peeero, el funcionario que nos atiende, un hombre de alrededor de 45 annos tocado con turbante sijj de color azul y una canosa barba que nunca debe haber sido recortada y que le alcanza hasta casi la cintura, necesita que le digamos el numero de la tarjeta con la que se habia hecho la compra. Otra vez telefono, otra vez espera, ya tenemos el numero de tarjeta. Y... la fecha de caducidad?. Mas telefono, mas espera, ya tenemos fecha de caducidad. Problema solucionado.
PUES NO.
El sistema informatico es nuevo, y algo no cuadra. LLama y acude una sennorita con aspecto de jefa de algo e intenta ayudar. media hora despues se dan por vencidos y llaman a un senor con pinta de informatico que va a solucionarlo todo. Y lo solucionaron entre los tres.... tres cuartos de hora mas tarde.
La gestion duro algo mas de dos horas. Menos mal que no lo dejamos para el ultimo momento, porque habriamos perdido el tren.
Con los billetes en la mano, no era ya hora de ir a ningun sitio y justo enfrente de la estacion se ve el edificio de T-K-Maxx y nos vamos de compras.

4 comentarios:

Elvira dijo...

Espero que la visita no sea tan accidentada como conseguir los billetes,jaja. Un abrazo

Valdomicer dijo...

Pues sigue leyendo en los proximos dias y ya veras.
Besos.

swyx dijo...

Cuando se ponen tontos en Inglaterra, buf, si ya en España nos tocan la moral (por no decir los cojones), en tierra extraña y en inglés... menos mal que a mí aún no me ha pasado nada raro aunque entiendo que es un engorro.

Míralo por el lado de: "ya tengo otra para contar de la pérfida Albión", jeje

Tita dijo...

¡Anda!, para que luego digan que Spain is different. No sí......