domingo 29 de noviembre de 2009

PATATAS TOCINAS

También conocidas como patatas revolconas, patatas revueltas, patatas meneás y son típicas de las provincias de Ávila, Salamanca y Norte de la provincia de Cáceres. También las he visto en algunos puntos de Andalucía.
Son un guiso típico del invierno y se sirven muy calientes y muy picantes, se consumían habitualmente en el desayuno de los agricultores como un plato calórico antes de salir al campo.
Se comían con rebanadas de pan de hogaza a modo de cuchara. También se acompañaban de torreznos, que yo he sustituído por una loncha de jamón cristalizada.

Para prepararlas vamos a necesitar:
1 Kg. de patatas, a ser posible de las de piel roja.
150 g. de panceta de cerdo ibérico adobada.
150 g. de chorizo ibérico de guisar.
1/2 l. de caldo.
4 lonchas de jamón. (una por persona).
aceite de oliva, pimentón picante, sal y una hoja de laurel.
Y las haremos así:
Pelamos y cortamos las patatas en pedazos grandecitos.
Cortamos la panceta y el chorizo en dados y los doramos en una cazuela hasta que queden crujientes. Sacamos y reservamos.
En la grasa que han soltado pondremos una cucharada de pimentón picante fuera del fuego, para que no se queme. Echamos las patatas y se devuelve la cazuela al fuego, ponemos el laurel, una pizca de sal y salteamos durante un minuto. Echamos el caldo y dejamos hervir a fuego muy suave dándoles vueltas hasta que se deshagan las patatas y queden como un puré muy espeso.
Antiguamente cortaban las patatas en lonchas,se hacian en cazuelas de barro y se "meneaban" continuamente hasta que estuviesen hechas, sin que llegasen a deshacerse.
Las ponemos en un plato echando la panceta y el chorizo por encima, adornamos con las lonchas de jamón cristalizado.
Para el jamón:
Sobre un plato llano ponemos un papal de cocina absorvente, encima colocamos las lonchas de jamón, sobre él otra hoja de papel de cocina y terminamos con otro plato. Lo llevamos al microondas a potencia máxima durante un minuto, sacamos e INMEDIATAMENTE quitamos el papel, como lo dejemos enfriar, no habrá manera de separarlo. Debe quedar duro y frágil como un vidrio.
Acompañar de un tinto joven, o mejor aún, un buen pitarra.

sábado 28 de noviembre de 2009

LOTERÍA

Ya estamos de vuelta. No puedo decir que de regreso a la rutina porque el lunes nos vamos a Estremoz a la "Cocinha dos ganhões". Otro festival de gastronomía en Portugal, que tengo que recuperar los seis kilos que he perdido en Inglaterra antes de que alguien se los encuentre y quiera devolvérmelos.
Además tengo que pasar otro par de días con la portuguesa. Esto de tener los hijos en el extranjero estresa muchísimo.
A la vuelta de Inglaterra, hemos pasado dos días en Marbella. El miécoles fui al mercado cenntral para comprar boquerones, conchas finas, escupiñas, escalonias, rábanos, chirimoyas..... y de paso, entré en la administración de lotería nº 9 y compré un décimo de lotería de Navidad. El Número es 02684 y está predeterminado para que el Premio Gordo caiga sobre él, o por lo menos es un firme candidato al susodicho.
Como me siento solidario, voy a hacer lo siguiente: Quiero compartir MI SUERTE con quien, entre vosotros, esté dispuesta o dispuesto a ello.
Divido este décimo en diez partes de 2 € cada una. Una parte me la reservo para mí, otra parte para Víctor Casco, que me la ha pedido antes de empezar y que si no se la doy es capaz de cualquier cosa y las otras ocho partes para quien desee compartirlas conmigo. Para ello solamente tiene que desprenderse de 2€ del número que juegue y decirme cual es mediante comentario en esta entrada.
Por ejemplo: XXXXX dijo: Te acepto el cambio. Juegas dos € al número YYYYYY.
Y como sé que nadie va a hacer trampas, lo acepto.
Ya sabéis. Hay ocho participaciones disponibles.
Como hablar de dinero es de muy mal gusto, me morderé la lengua y me abstendré de decir que si toca el Gordo, equivale a 60.000 €, algo así como 10.000.000 de las antiguas pesetas. (Si no me he equivocado en las cuentas).
Luego dirán que el Gordo está muy repartido.

lunes 23 de noviembre de 2009

UN VIAJE ACCIDENTADO. PARTE III

Llegamos a Euston con casi una hora de margen. En los paneles estaban anunciados todos los trenes para las siguientes dos horas, excepto el nuestro. Fuimos preguntar a la oficina de información, en la que nos remitieron a la correspondiente de la compañía de trenes en la que teníamos los billetes, allí nos dicen que aún falta mucho y que no debemos preocuparnos.
Mientras esperábamos atentos a las pantallas, aparece en ellas la información de que, debido a las inundaciones en el norte los trenes solamente llegarían hasta la altura de Preston. Teóricamente a nosotros no tendría por qué afectarnos. Diez minutos antes de la hora, aparece nuestro tren: pero con otro trayecto diferente al de la ida, por lo que lo reconocimos de milagro, sin dar aún el andén en el que estaría aparcado. Lo hace en el último momento y la gente sale disparada hacia el andén 3.
Cuando conseguimos montar en el tren, los asientos que teníamos reservados se encontraba ocupados y los individuos que nos los usurpaban se negaban en redondo a abandonarlos. Para evita mayores problemas nos retiramos esperando que la llegada del revisor nos solucionaría el problema en cuestión de segundos.
Mientras tanto, el tren se había llenado de gente, no había ni un solo asiento vacío y montones de personas permanecían de pie en los pasillos. Pasaban ya diez minutos de la hora y el tren no se ponía en marcha y nos fuimos a la cafetería (la del tren) creyendo que estaríamos más cómodos. Allí nos reunimos alrededor de veinte personas y el tren seguía sin salir. Nos enteramos que habían suspendido varios trayecto y que los pasajeros que iban al norte subirían por el este para así superar las zonas inundadas: Los viajeros de varios trenes metidos en uno solo.
Y seguíamos parados. De pronto surge un rumor y muchas risas, había pasado algo increíble: El jefe de tren no aparecía. La chica de la cafetería saco entonces botellas de agua fría y empezó a repartirla entre los que estábamos más cerca y nos comento que el “Train manager”, el jefe del tren era el que manejaba el sistema informático de a bordo y sin él, aquello no podía ni cerrar las puertas, que iba a venir el que estuviese de guardia y que llegaría enseguida.
Salimos con casi una hora de retraso y de pie teniendo los asientos reservados y pagados desde hacía semanas.
Hubo muchas protestas y mucha resignación y el jefe de tren se llevo una pitada memorable cuando al final se hizo ver.
Nos quejamos, nosotros y mucha gente mas, se le pidió que nos acomodasen en primera clase: pero era inútil, en primera había el mismo problema que en el resto del tren.
Llevábamos veinte minutos ya en marcha cuando lo cogimos a lazo y, billetes reservados en mano, le exigimos ir a levantar a quienes estaban usando nuestros asientos: pero seguían negándose a levantarse. No sé qué autoridad tiene un jefe de tren, lo que no podía suponer es que fuese nula.
Como el hombre veía que Mary Paz no se encontraba bien, le dijo: “Venga usted conmigo”, la llevó hasta su minúsculo despacho y le cedió su asiento. El resto del viaje Mary Paz estuvo sentada ante los ordenadores, las pantallas del circuito cerrado de Tv y los controles del tren y el pobre hombre a pie firme y sin dejar de atender sus obligaciones.
Yo me volví al bar a practicar mi inglés.

domingo 22 de noviembre de 2009

UN VIAJE ACCIDENTADO. PARTE II

Jueves por la mañana, hacemos un rapidísimo viaje a Londres en uno de esos trenes que andan a doscientos por hora de modo que, una hora y diez minutos más tarde pisamos suelo londinense.
Como quiera que entre Euston (nuestra estación de destino) y el British Museum solo hay un paseo, decidimos entrar, de paso, al Museo Petrie de Arqueología Egipcia. Depende directamente de la Universidad y su acceso es muy raro, ya que no da a la calle y se entra atravesando un callejón.
CERRADO.
Bueno, iremos al Museo de Darwin que está al lado, se celebra el bicentenario y que ya que estamos aquí... CERRADO, no abren hasta la una de la tarde (Vaya horas de abrir un museo).
Llegamos al British y nos vamos derechos a la exposición sobre Moctezuma, que es nuestro objetivo. La entrada al museo es gratuita; pero la de la exposición, no. Ni siquiera hay descuentos para jubilados. "Vuelvan ustedes el lunes, que es gratis".
£ 24 las dos entradas. Vamos a coger el guía electrónico ese que te pones en el oído y parece que estas pegado al teléfono toda la gira, hombre!. Qué bien!. Precio especial para jubilados: pero el único idioma disponible es el inglés y eso no va conmigo.
NO FOTOS.
No se permite hacer fotografías, así que mi compromiso de poner fotos se ha ido a hacer puñetas.
La exposición te permite ver cosas que de otra forma sería imposible ver, con objetos procedentes de museos de todas las partes del mundo: Piedras talladas, las famosas mascaras de turquesas, la mil veces fotografiada serpiente bicéfala con incrustaciones de turquesas, un par de calendarios aztecas, algunas joyas. Todo muy interesante, nos gusto muchísimo. El recorrido duró poco más de una hora.
Nos fuimos a terminar de ver las salas del Islam que habíamos dejado a medias en nuestra anterior visita.
Luego subimos a la quinta planta para ver la sala del Japón y la exposición sobre los Dogus que se quitara el domingo.
Después, las momias, que aunque al principio da un poco de "Yuyu", luego te acostumbras.
Cuando quisimos darnos cuenta eran casi las cinco. Dimos la visita por concluida y nos bajamos a la cafetería del museo a comer algo, que ya era hora.
Regresamos a Euston dando un paseo por un itinerario diferente al de la ida y.....
Mañana os cuento el resto, que tiene miga.

sábado 21 de noviembre de 2009

UN VIAJE ACCIDENTADO. PARTE I

Habiamos decidido ir a visitar Stratford-upon-Avon el martes, el miercoles iriamos a Birmingham y el jueves a Londres.
El martes llegamos a la estacion de autobuses y ya habia partido el ultimo viaje de la manana con destino a Stratford, por lo que tendriamos que esperar hasta primera hora de la tarde si queriamos hacer el viaje, asi que cambiamos el programa y nos fuimos a Birmingham dejando la visita a Stratford para el dia siguiente haciendo el trayecto en tren.
El miercoles, aprovechando que estabamos en la estacion fuimos a recoger los billetes del dia siguiente a Londres. La compra la habian hecho nuestros hijos a traves de Internet y lo que teniamos era una clave para obtener los billetes, el canje se podia hacer entra las 24 horas anteriores al desplazamiento y la salida del tren.
Pues no, tras hacer cola durante un buen rato, el senor de la ventanilla nos dice (bueno, le dice a mi interprete personal) que esa clave no es valida, que lo que tenemos es la clave de reserva y lo que el necesita es la de recogida, que han cambiado el sistema informatico y eso ya es de otra manera. Dejamos la ventanilla y llamamos a nuestro hijo contandole el problema. Colgamos. Un momento despues suena el telefono y nos dice que si, que esa es la clave y que si persisten los inconvenientes, le llamemos otra vez que los de la central de reservas se pondrian en contacto con el personal de ventas de la estacion. (Tonteria, que llamen a las taquillas y problema solucionado sin necesidad de dar mas vueltas).
De nuevo a la cola. Ahora es una dama la que nos atiende y Oh, sorpresa!. Los billetes no hay que canjearlos en la ventanilla, sino en Atencion al Cliente, que esta aqui al lado.
Tercera cola, lugar adecuado, clave correcta, los datos de mi pasaporte coinciden. Peeero, el funcionario que nos atiende, un hombre de alrededor de 45 annos tocado con turbante sijj de color azul y una canosa barba que nunca debe haber sido recortada y que le alcanza hasta casi la cintura, necesita que le digamos el numero de la tarjeta con la que se habia hecho la compra. Otra vez telefono, otra vez espera, ya tenemos el numero de tarjeta. Y... la fecha de caducidad?. Mas telefono, mas espera, ya tenemos fecha de caducidad. Problema solucionado.
PUES NO.
El sistema informatico es nuevo, y algo no cuadra. LLama y acude una sennorita con aspecto de jefa de algo e intenta ayudar. media hora despues se dan por vencidos y llaman a un senor con pinta de informatico que va a solucionarlo todo. Y lo solucionaron entre los tres.... tres cuartos de hora mas tarde.
La gestion duro algo mas de dos horas. Menos mal que no lo dejamos para el ultimo momento, porque habriamos perdido el tren.
Con los billetes en la mano, no era ya hora de ir a ningun sitio y justo enfrente de la estacion se ve el edificio de T-K-Maxx y nos vamos de compras.

domingo 15 de noviembre de 2009

OTRA VEZ EN INGLATERRA

Queridas amigas, queridos amigos:
Aqui estoy, otra vez en Inglaterra en mi ya tradicional visita de otonno, practicando mi ingles.
Sobre lo primero, supongo que ya lo habreis advertido, porque este cacharro carece de tecla para poner los acentos y para escribir nuestra letra exclusiva.
Lo segundo, mi ingles (acento en la "e"), se reduce a dos palabras que intento practicar a menudo, estas son: Guan biar, todo lo demas, por sennas, que son lenguaje universal. Solo hay que tener cuidado en como colocas los dedos cuando quieres decir "dos", pues has de poner la palma de la mano hacia la persona a la que te diriges, porque si lo haces con la palma de la mano hacia ti, la cosa puede acabar mal.
Nuestro objetivo es pasar unos dias con nuestros hijos, echarles una manita en la medida de lo posible y aprovechar la estancia para acercarnos a Londres y ver la exposicion sobre Moctezuma que se exhibe en el British Museum estos dias. Como aqui suelen permitir hacer fotos en los museos, os lo podre contar.
Tambien esta en la agenda pasar un dia en Birminghan, que fue nuestro primer destino en este pais alla por 1993, sin olvidarnos de Stratford apon Avon, patria de Shakespeare.
Y, por supuesto, como minimo una sesion de tiendas, que con esa intencion, una de las maletas ha venido para aca vacia.
Que disfruteis de estos dias tanto como yo estoy decidido a disfrutarlos.

lunes 9 de noviembre de 2009

VEINTE AÑOS

Hoy hace veinte años de la caída del muro de Berlín.
Lo recuerdo como si fuera ayer. Por aquella época trabajaba yo como Asesor de Formación del Profesorado y el CPR estaba, y sigue estando, en el mismo edificio que la Escuela Oficial de Idiomas y comentábamos con uno de los profesores de alemán, que ha vivido muchos años en Berlín (en el sector americano), cuya esposa es berlinesa, que no se lo podía creer.
Decía que era imposible y que sus consecuencias serían imprevisibles. Las diferencias entre las gentes de las dos Alemanias eran muy grandes.

Afortunadamente se equivocó y dos años y medio después, se llevaba un grupo de estudiantes cacereños, entre los que se encontraba mi hijo, a un campo de trabajo en el Berlín Oriental, en la ya extinta RDA. Iban para cooperar en la construcción de un parque infantil.
A su regreso, mi hijo me trajo como regalo un pedazo del muro. "Es auténtico -me dijo- lo he arrancado yo".
Lo puse sobre una peana de metacrilato y lo tengo siempre delante de mí en mi mesa de trabajo.