sábado, 24 de septiembre de 2011

TENCAS.

Cuando visitéis el Monasterio de Yuste, veréis que debajo de las estancias en que pasó los últimos días de su vida el Emperador Carlos V hay un estanque, que, a la larga sería la causa de su muerte por paludismo. En ese estanque el emperador se entretenía pescando un pez característico cacereño, la tenca.
Probablemente fue él el que la trajera desde Europa Central. Es un pez que vive en aguas estancadas y de poca profundidad. Su pesca es la preferida de muchos aficionados ya que se lleva a cabo sin carrete, a pulso. La picada es muy suave y hace falta ser muy experto en su pesca para apreciarla, siendo la desesperación de los no iniciados por que, dicen, “saborea” el cebo y lo pasea por todo el fondo antes de tragar.
Su pesca está muy regulada y vigilada. Los pescadores tienen limitado el número de piezas y de días que pueden practicar su afición y las piezas tienen que tener unas dimensiones determinadas.
Las charcas de Casar de Cáceres y de Brozas presumen de tener las mejores tenas y las de la charca de La Generala, son las más apreciadas en Cáceres.
Las buenas tienen entre doce y quince centímetros y se consumen preferentemente muy fritas. Como tienen muchas espinas hay que tener mucho cuidado con ellas, lo normal es freírlas durante mucho tiempo para que las espinas se puedan comer y tragar sin peligro.
Al tratarse de un pez de aguas estancadas, su limpieza tiene que ser muy esmerada, lavándolas con agua y vinagre y no suele ser una tarea agradable, razón por la que, junto a las sardinas, tienen prohibida su entrada en esta casa, Mary Paz no las soporta. Ni las come.
Por eso, el día de mi cumpleaños, nuestra asistenta, cuyo marido es de los que disfruta con la pesca de la tenca, se presentó en casa con un paquetito que contenía cinco hermosos ejemplares, mas el detalle inconmensurable de que ya venían limpias: “Pá con un vasino de vino”.
Así que el día de mi cumpleaños, en vez de otro aperitivo me comí las tenquitas con la inapreciable ayuda de mi hija y de mi yerno, que se mostraron encantados de aliviarme de tanta responsabilidad. No llegaron hasta la mesa, hay que comerlas inmediatamente, por eso no hay foto de presentación. Las tencas se comen muy calientes y ¡con lo dedos!. Las agallas, refrititas, son un exquisito manjar.
¡Qué ricas, madre! ¡Qué ricas!
Y gracias por el regalo.

18 comentarios:

Contando los sesenta dijo...

Buen provecho, buen disfrute y que cumplas muchos más.

ODRY dijo...

Felicidades atrasadas y de verás, ¡que buen aspecto tienen!, yo de pequeñas las comía cuando íbamos a ver a mi abuela, por eso me a traído unos recuerdos preciosos.

Un beso.

MaryLou dijo...

Felicidades!!!!! por tu cumple y por el disfrute del regalo!!!
Besicos

Nora dijo...

Ejem, ...no me gustan, mi padre es de los que va a pescar cuando puede, pero a mi, ni las tencas ni las carpas, lo siento muchísimo, porque siempre he oído que son deliciosas, pero no puedo, entiendo perfectamente a Mary Paz...
De todas formas, es un plato muy de nuestra tierra.
Un besito.

Nora dijo...

Por cierto, muchas felicidades!!!

Maria Pilar-COCINICA dijo...

Yo recuerdo el estanque, pero no sabía que hubiera tencas. Felicidades retrasadas y me alegro que pudieras darte un capricho.

Yo en este caso estoy a lado de Mari Paz.

Un beso

Pilar dijo...

Muchas feliciades (me temo que con retraso) me alegro que disfrutaras de ese manjar con los tuyos, si es que cuando uno es como eres tú, ¿cómo no tener un detalle gastronómico y especial?

Un brindis!!!

Lacachuela dijo...

Muchisimas felicidades D. Valdomicer y que coma muchas mas.
Saludos Cachuela

Apicius dijo...

Este año en Junio y en la Provincia de Zamora tuve la ocasión de volver a degustar unas tencas fritas, no las tomaba desde hace unos cuantos años, por la protección que hay de esta especie y pesca regulada como muy bien apunta.
La oficiante y propietaria del figón, aseguró que eran de cultivo, pero se notaba que eran salvajes, pero por supuesto no hacían falta detalles.
Tuvo suerte que se las regalasen limpias, a mi me regalaron hace poco una paloma torcaz y me vino el pensamiento de su desplumado etc. etc, pero no¡ venia bien limpita y lista para cocinar. Así es como hay que regalar ciertas cosas.
Gracias por compartir este suculento plato.
Saludos

Valdomicer dijo...

Contando los sesenta:
Los iré cumpliendo de uno en uno.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Odry:
¿Dónde vivía tu abuela? No son muchos los sitios en que haya tencas.
Un besino.

Valdomicer dijo...

MaryLou:
Conste que mi cumpleaños fue hace ya muchos días. Gracias de todas formas.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Nora:
Tu padre sí que entiende. Las buenas son las de anzuelo.
Lamento que no te gusdten, no sabes lo que te estás perdiendo.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Maria Pilar-COCINICA:
No, en el estanque de Yuste ya no hay nada. Ahora se limpia regularmente.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Pilar:
No te preocupes, felicitar a alguien con tantos años requiere su tiempo. Las celbraciones pueden durar un año tranquilamente.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Lacachuela:
Pues muy agradecido.
Un abrazo.

Valdomicer dijo...

Apicius:
Efectivamente hay criaderos de tencas en Zamora y en Salamanca. De hecho los alevines para la repoblación de las charcas se traen desde allí.
Tienes razón en que esos regalos hay que hacerlos con toda pucritud.
Un abrazo.

Sociedad de Pescadores de Brozas dijo...

Hola!!!! Una entrada muy bonita y bien documentada!!!! Seguimos. Un saludo!!!