martes, 8 de marzo de 2011

TRES MUJERES.

En primer lugar, mi felicitación a todas las chica que pasáis por aquí. Hoy se conmemora el primer centenario del Día de la mujer.
Mi deseo es, ya lo sabéis, que un día no lejano esta efemérides deje de tener sentido y se convierta solo en un recuerdo.
Hoy quiero hablar de tres mujeres -hay muchas más- a las que admiro desde que las conocí y que quiero que también conozcáis: En Hedu´Anna, Sofonisba Anguissola y Luisa Roldán "La Roldana".

En Hedu´Anna vivió hace casi cuatro mil años. Es la primera científica conocida y la primera en firmar y autentificar su trabajo.
Hija del rey Sargón I el Grande, rey que unió Sumeria y Acadia, fue suma sacerdotisa de la diosa Inana, (La Luna), papel sumamente importante por ser la única persona que podía dictar nuevas leyes en Babilonia, controlaba los conocimientos matemáticos y astronómicos de Sumeria y Babilonia, siendo por ello una de las precursoras de estas ciencias.
Gracias a su obra, en la que habla de su linaje e incluso relata una leyenda sobre su nacimiento muy parecida a la de Moisés, sabemos algunos datos de su historia personal. Mediante su identificación con Inanna pudo describir sus sufrimientos ante la pérdida de su belleza y su envejecimiento.
De ella se conservan más de 40 poemas en tablillas cuneiformes. El más conocido es el "Nimesara".
Está considerada como paradigma del papel que las mujeres han desempeñado en la ciencia desde los orígenes de la humanidad.

Sofonisba Anguissola era hija de Amilcar Anguissola, un miembro de la aristocracia de Cremona (Italia). Admirador de Aníbal, dio a su hija el nombre de la princesa cartaginesa Sofonisba, hija de Asdrúbal.
La mayor de siete hermanos: seis chicas y un varón,  su padre se aseguró de que tanto Sofonisba como sus hermanas recibieran una buena educación en la que estaban incluidas las bellas artes.
A la edad de 14 años su padre la envió, junto con su hermana Elena, a estudiar con Bernardino Campi. Elena se hizo monja (Sofonisba pintó un retrato de ella) y tuvo que dejar de pintar, así como Ana María y Europa lo dejaron al contraer matrimonio, mientras que Lucía, la mejor pintora de las hermanas, murió joven. La otra hermana, Minerva, se hizo escritora y latinista. Asdrúbal, hermano varón, estudió música y Latín, pero no pintaba.
En Roma conoció a Miguel Ángel, del que recibió buenos consejos.  A pesar de que contó con coraje y apoyo, más que el resto de las mujeres de su época, su clase social no le permitía ir más allá de los límites impuestos para su sexo. No tuvo la posibilidad de estudiar anatomía o dibujar del natural, pues era considerado inaceptable para una señora que viera cuerpos desnudos.
Tras retratar al Duque de Alba, fue invitada a venir a España, a la corte de Felipe II como dama de su tercera esposa, Isabel de Valois, y como pintora de cámara del rey.
Casó con Francisco de Moncada, virrey de Sicila. Cuando enviudó de este contrajo matrimonio con el capitán del barco en el que viajaba de regreso a Cremona. Orazio, su nuevo esposo era más joven que ella reconoció su arte y le apoyó en todo. Se establecieron en Génova dónde continuó pintando hasta la avanzada edad de noventa años. Casi ciega, murió a los 93 años de edad.
El día que habría cumplido los cien años, su viudo, mandó colocar una lápida en su tumba en la que se podía leer: «A Sofonisba, mi mujer .... quien es recordada entre las mujeres ilustres del mundo, destacando en retratar las imágenes del hombre ... Orazio Lomellino, apenado por la pérdida de su gran amor, en 1632, dedicó este pequeño tributo a tan gran mujer».


Luisa Roldán "La Roldana".
En vuestra próxima visita a El Escorial, pedid que os enseñen la imagen que allí hay y que se titula "San Miguel Arcángel venciendo al demonio". Veréis un extraño San Miguel, con rasgos femeninos, cintura estrecha y busto de mujer. A sus pies un demonio cornudo, desnudo y que tiene un extraño parecido con  Luis Antonio de los Arcos -el marido de la autora de la imagen, Luisa Ignacia Roldán-. Así se vengó de la mala vida que le había dado.
Por cierto, San Miguel es su vivo retrato.
Aprendió el arte de la imaginería en el taller de su padre, Pedro Roldán, prestigioso escultor. Trabajó en Sevilla, Cádiz y termina en Madrid en la corte de Carlos II como escultora de cámara del rey y de sus sucesor, Felipe V.
Tuvo siete hijos de los que solo sobrevivieron tres. La mala suerte la acompañó toda su vida muriendo en la indigencia.
Se le atribuye la imagen de "La Macarena" la más venerada de Sevila.

19 comentarios:

Elisa dijo...

Gracias Valentín, siempre tan atento. En estos tiempos, la monja no dejaría de pintar o si no échale un vistazo a la "Monja Pintora"(Isabel Guerra) una monja que ingresó en el convento cisterciense del Monasterio de Santa Lucía de Zaragoza. Expone cada 3 o 4 años, compaginando su vida artística-religiosa con la artística-terrenal.

¿Oye, te has traído las nubes en la maleta?

Un abrazo

Ido dijo...

Precioso homenaje. Me ha gustado mucho leer sobre estas mujeres, no las conocía y desde luego se hicieron valer.
Y gracias!
Un besote

La de la tiza dijo...

Buena lección de historia. Su desconocimiento sólo indica lo torpes que somos los seres humanos porque mujeres y hombres estamos llamados a mejorar la sociedad que recibimos.

Nina dijo...

Contesto a tu comentario en mi casa:
Ese "sin darme cuenta casi se me echa el tiempo encima"...¡Te ha cundido!...Manuda entrada tan bonita te has currado en un plis-plás y, además, muy didáctica. ¡Cómo se nota!
Un abrazo.

Mari Carmen dijo...

Gracias por la dedicatoria y por permitir que sigamos aprendiendo día a día. Besitos.

Pilar dijo...

Solo hombro con hombro con hombres como tú, llegaremos a disfrutar de todo el potencial de la humanidad.

Gracias por la entrada, un regalo.

Roció y Jose Manuel, "lasrecetasdetriana.blogspot.com" dijo...

Perfecto el homenaje, Hoy hemos realizado un trabajo con mi hija de
Sofonisba Anguissola...Ahora mismo estamos imprimiendo.
Besos

ODRY dijo...

Hay que ver como nos cuida, entre esto y sus comiditas, nos tiene como a reinas, así somos de fieles.

Un besazo.

Julia dijo...

Gracias por ésta interesante y maravillosa aportación!

Saludos,
Julia

Valdomicer dijo...

Elisa:
Creo que las nubes no venían en mi maleta. Aquellas se quedaron allí. Éstas son otras.
En todo caso debes reconocer que lo mío es mala suerte.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Ido:
Hay muchas más. Algunas de ellas fueron trascendentales para la Historia desde la más remota antigüedad.
Un besino.

Valdomicer dijo...

La de la tiza:
Simplemente se trata de dar un poco de luz y destacar alguna anécdota. La verdadera revolución está todavía por llegar. Depende de vosotras.

Valdomicer dijo...

Nina:
He tenido la ayuda de alguna amiga -que no nombro por respeto- que me proporcionó datos preciosos para la elaboración de esta entrada. Sabes de quién hablo ¿Verdad?.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Mari Carmen:
De nada.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Pilar:
Te agradezco el elogio. Ya sabes que podéis contar conmigo.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Rocío y José Manuel:
Mandadme una copia del trabajo de vuestra hija. Prometo no ponerle nota.
Un abrazo.

Valdomicer dijo...

Odry:
Nooooo, por favor. No sigas tratándome de usted. Vuesa merced queda más .. no sé.. ¿Respetuoso?.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Julia:
Pues he estado yo por ahí viendo unos blogs.....
Un besino.

FERNANDO SYRAH dijo...

No se me ocurre decir otra cosa más que :NIVELAZO.........