lunes, 30 de enero de 2012

MILHOJAS DE PATATA Y ROPA VIEJA.

Hace unos días, Carmenpiva, una compañera bloguera y yo, chateábamos acerca de los nombre raros que damos a los términos culinarios. Ella, en particular, comentaba sobre los nombres "polvo de hornear" que los sudamericanos dan a las levaduras químicas, no orgánicas o llamar "procesadora" a las batidoras. Por mi parte yo lo justificaba ya que ellos sufren muy de cerca la influencia norteamericana. Por eso, decía yo, que "sartén" lo hagan masculino "el sartén".
También decir que en el castellano hemos introducido términos procedentes otros idiomas como "pochar" por "sofreir" (aunque la palabra correcta sería escalfar)  o "picada" por majado.
Otras palabras se prestan a confusión, como "braseado", que no tiene nada que ver con las brasas o como "estofado", que es una palabra castellana usada en ebanistería, bordados o trabajos manuales y que, aunque esté admitida en la cocina, no la reconoce el diccionario de la RAE.
Otra cosa que a mí me suena mal (muy mal) es la de "patatas panaderas" por "patatas (a la) panadera". No me voy a poner a discutir el origen del nombre, para unos será  el corte -rodajas de unos cuantos milímetros- y para otros, el más probable,  su elaboración en el horno a media temperatura, como si de una tahona se tratase.
Se pueden hacer con o sin cebolla. Antiguamente, se elaboraban con manteca o unto, hoy se utiliza aceite en casi todos los casos; pero a quien no le duela un pecadillo mortal, que las pruebe.
Supongo que la receta es de dominio público; pero ahí va de nuevo.
Pelar y cortar las patatas en rodajas de 3 a 5 milímetros de grosor(es conveniente realizar el corte en sentido trasversal para que no se rompan), engrasar ligeramente una fuente de horno y poner en ella las patatas, regar con el aceite y remover, poniendo solamente el aceite que sean capaces de retener, que no sobre, salar y llevar al horno precalentado a 180º el tiempo suficiente para que estén en su punto, cosa que reconoceremos pinchando con una brocheta (por ejemplo).

Para hacer el milhojas :
1/2 K. de carne de ternera (falda o jarrete)
1/2 cebolla.
2 tomates.
Dos huevos y dos cucharadas de nata.
Ajo, pimiento, un poco de orégano, un toque de cayena, agua, aceite y sal.
Patatas panadera.
Poner al fuego una cazuela con agua, sal y la carne y dejar hacer a fuego lento hasta que la carne se pueda deshilachar. Hora y media aproximadamente.
Dejar templar y deshacer sirviéndose de dos tenedores.
En una sartén echar un poco de aceite y preparar un sofrito con los demás ingredientes. Agregar la carne  y parte del caldo de la cocción y hacer a fuego lento durante 40 a 45 min.
A este guiso se le llama "ropa vieja".
Engrasar una fuente de horno y colocar una capa de patatas panadera, con mucho cuidado para evitar que se rompan. Encima una capa de carne y así sucesivamente hasta acabar con una capa de patata.
En un bol, batir los huevos y mezclarlos con la nata. Verter por encima y meter al horno a 200 º hasta que el huevo se haya cuajado y presente un color doradito.
Es un poco trabajoso, ya lo se; pero si cuando lo hayáis servido y los presentes den el primer mordisco, se hace un silencio en la mesa, ese es el mayor elogio.

15 comentarios:

Contando los sesenta dijo...

Este plato es una solución para cuando queda carne del cocido, por ejemplo, ¿no?
Ya falta menos para que te montes tu libro de cocina. Aunque sea digital. Cuántos con menos méritos se dan más pote.

Vero dijo...

me parece un bocado espectacular...a mi me da que pensar... tantas palabras nuevas en la cocina que a veces usamos sin saber muy bien que significan, en lugar de pararnos a describir la acción, o preguntarnos el por qué las utilizamos sin saber muy bien su significado...

mariatem dijo...

Un plato delicioso, esta versión me encanta. Yo lo hago con unos ajos fritos, queda genial.
Besos

Dely dijo...

Esto de los términos culinarios si que a veces te trae a la confusión, cuando miro recetas de otros países hay veces que no hago la receta porque no entiendo los términos.
Esta lasaña se patata se ve de muerte.
Un besín.

Maria Pilar-COCINICA dijo...

Los términos culinarios se prestan a muchas y variadas influencias externas. Hasta hace poco tiempo los cocineros o chef que se dice ahora, empleaban y creo que siguen haciéndolo términos franceses como "mise en place" para referirse a que todos los ingredientes estuvieran dispuestos para usarlos y ahora hemos pasado a los términos anglosajones, que también tendríamos que explicar porque se dice anglosajón, ya que sajón es un termino de Sajonia, en fin lo voy a dejar porque se me empiezan a cerrar los ojos y al final diré lo que no es.

El plato me ha encantado y espero hacerlo pronto.

Un beso

Sefa dijo...

Pero que bien te explicas, al verdad que hay términos que de tan usados nos creemos que siempre se han dicho asi, me ha gustado leerte.
Este plato lo h¡hago en casa muchas veces, pero eso de "regar" por encima y al horno.......me ha gustado, asiq ue el próximo dia lo hago así, ya te contaré, un abrazo.Sefa

Apicius dijo...

Una bonita y jugosa preparación, así como una clase del léxico empleado en castellano.
Aunque discrepo en lo del "Estofado" o yo consulto otra edición del DRAE o hay un pequeño error en su exposición:
"estofado1.
(Del part. de estofar2).
1. m. Guiso que consiste en un alimento condimentado con aceite, vino o vinagre, ajo, cebolla y varias especias, puesto todo en crudo en una vasija bien tapada para que cueza a fuego lento sin que pierda vapor ni aroma." Creo que la palabra se tomó del fracés "éteuffée".

Creo, como muy bien dice, que el termino viene de las patatas que se hacían en los hornos de las tahonas con el calor remanente después de haber horneado el pan de la jornada.
Saludos

Carlos Egea García dijo...

Me quedo con la idea de usar capas de patatas a la panadera para hacer un milhoja. Me lo pongo de tarea para hacerlo con un relleno vegetal. Ya contaré.
Gracias, Valdomicer.
Carlos, de Vegetal... y tal.
http://vegetalytal.blogspot.com

ODRY dijo...

No sólo aprendo, también me llevo un grato sabor de boca y eso que sólo he visto la foto.

Un besote.

Pilole dijo...

Éste bocadito de milhojas, tiene una pinta estupenda!

Tita dijo...

¡Madre mía qué bueno!

En mi pueblo la ropa vieja es el aproveche de los restos del cocido. Se pica toda la carne sobrante(sin despreciar el tocino, que es lo que lo hace rico) y con unos garbanzos, se rehogan con ajo y cebolla picados y sofritos.

No dejaré de probarlo...pero con la patata, por supuesto!

Un beso

carmenpiva dijo...

Ehhh.. que yo no me he referido nunca a los términos que utilizan las personas sudamericanas. Mis comentarios SIEMPRE van dirigidos EXCLUSIVAMENTE a las personas de nuestro país.... no te había comentado nada porque habia sido un correo privado, pero me parece importante el matiz. Mis críticas NUNCA se refieren a personas de otros países, que es normal que tengan una influencia por proximidad geográfica al margen de otras razones.
Un besín y feliz fin de semana.

Papámba. dijo...

jajajaj me encantas! me encantó tu receta pero sobretodo esto de los nomres. yo también lo llamo polvo de hornear, y ahora que pienso sí que suena raro.
Yo soy uruguaya y vivo en españa y no sabes los problemas que tengo!!

Un abrazo grande!

Mari Carmen dijo...

Me apunto sin dudar a tu milhojas. Besitos.

wivith dijo...

Un estupendo mil hojas y la reflexión sobre los términos es de lo mas interesante.
Pocas veces nos paramos a pensar en este tipo de cosas.

Pochoncicos.