jueves, 10 de junio de 2010

EL LIBRO DE FAMILIA.

He tenido una semana de lo más movidita.
Dejando a un lado los preparativos para el verano, que después de anunciarse no se ha presentado a la cita, tales como preparar la piscina, limpiar y barnizar muebles de jardín ¿jardín?, y muchos etcéteras que no hay forma humana de eludir.
El jueves tuve que ir a Lisboa a recoger a la portuguesinha, que había alargado el fin de semana y quería encontrarse con su hermano que hacía un mundo que no venía por aquí. El sábado, a Sevilla a recoger a los ingleses que, como han decidido casarse, tienen que venir para los preparativos: Papeles, ropas, más papeles, restaurante, iglesia, más papeles, cursillos pre-matrimoniales, más papeles, pruebas de menú, alianzas, certificados, ¡¡¡El libro de familia de los padres!!!.
Otro viaje a Sevilla (ella es sevillana y la boda se celebrará allí) para que pasen unos días con su familia y puedan seguir rellenando papeles pidiendo papeles, legalizando otros, poniendo mil sellos, pagando tasas y demás trámites. Y lo de las flores, la música, las fotos.....
Me quieren disfrazar de grillo o de pingüino para ese día. Menos mal que yo no soy el padrino; pero me tocará cargar con la madrina y su mantilla el resto del día.
El libro de familia, sí. ¿Para qué lo necesitarán? El mío, digo. Que ha habido que bucear por un montón de cajones, que vaya usted a saber dónde estará después de tanto tiempo y cinco traslados. Apareció, claro.

¡Qué bonito!, con sus pastas azules, con su gallinita, su yuguito, sus flechitas, su cintita al viento con su UNA GRANDE LIBRE. Nos lo dieron después de la ceremonia de nuestra boda con el encargo de rellenarlo, tarea que te facilitaban con 10 hojitas en blanco para inscribir otros tantos vástagos. Nos quedamos sin rellenar siete de ellas.
Un encargo y un consejo. "Llévenlo consigo siempre que viajen. Se lo pedirán en la recepción de todos los hoteles".
¡Qué manera de preservar la virtud de las españolas!. Lo cierto es que jamás nos lo pidieron.
¡Tiempos aquellos, que puede que no vuelvan!.
Mañana, receta.

20 comentarios:

MaryLou dijo...

ja,ja,ja...
y ojalá que no vuelvan, Valentin, que tú y yo sabemos lo difícil que era todo. Yo para poder sacarme el pasaporte y el carné de conducir, tuve que hacer el Servicio Social!!!! que en definitiva era como aprender a ser ama de casa!anda, anda...
Besicos

swyx dijo...

Cuantísima razón tienes con los papeles. Hasta después de muerto te tienen que rellenar un sinfín de formularios para que vaya todo hacia delante. No lo sabía hasta que faltó mi abuelo y lo ví con mis proios ojos. Desde que nacemos hasta que nos vamos, lo único que nos acompaña a todas partes infaliblemente es la burocracia (cuya cuarta acepción en el diccionario de la real academia es: "Administración ineficiente a causa del papeleo, la rigidez y las formalidades superfluas.") Que asquito.

Tita dijo...

Jajajajaja, ese puede que no vuelvan ha sonado de lo más extraño jajajaja

Qué cosa más rara es lo del libro de familia...supongo que será útil para algunas cosas, aunque nunca he entendido para qué se necesita el de los padres en la boda de los hijos ¿y si no existe, o no lo encuentran, que pasa, que no te casas?


Como siempre, me rescatas recuerdos. Cuando nos casamos y mi suegro me dejó el suyo, descubrí algunos de los secretos mejor guardados de la familia: Primeros, segundos, y hasta terceros nombres ocultos de mis cuñadas y puestos, seguro con santoral en mano por alguna madrina-padrino muy beato jejejeje. Me estuve cachondeando de ellas bastante tiempo, la verdad. Demasiado jugoso para no usarlo jajajaja

¿De pingüino? Eso no podemos dejar de verlo ¡¡queremos fotos!!

Por lo demás que sean muy felices, cuanto menos, como hasta ahora

Muchos besos

Pedro dijo...

¡Que puede que no vuelvan...!
Para algunas cosas prefiero que no vuelvan, pero para otras...¡cómo las echo de menos!
Vestido de pingüino, ja,ja,ja,ja...
Desde muy pequeño me horrorizaron las bodas, hasta el punto de decir que yo no celebraría mi boda...
¡¡¡Y me salí con la mia!!!
(Por favor, nunca me invitéis a una boda, un bautizo o una comunión ¡las odio con toda mi alma!)

Pilar dijo...

Pero bueno, que actividad, reconozco que empezaba a sentir envidia en la parte de piscina y jardín, pero al llegar al bodorrio, casi me llegan los dientes al suelo.
Me encantan las bodas, preparativos, pruebas, flores, menús, invitaciones, llamadas, arreglos, planes, desplanes, y ese momento Guapos, pero guapos.
Así que tras alegrarme de que encontraras el Libro, (ojo un incunable) solo me ha quedado ir corriendo a poner una vela a la Pilarica para que no vuelvan.

¿puedo unirme al clamor popular que pide prueba documental del evento?

Perol y Mortero dijo...

Efectivamente: que no vuelvan.
El mío anda rodando por algún cajón de la mesita de noche, también con muchas hojas en blanco pues tan solo en las referente a hijos hay dos rellenas.
Uf, que tiempos...

Besos

SEFA dijo...

Ahora ya me he enterado del cansancio y desde luego no me extraña, pero claro es natural todos estos pasos, lo que pasa que ya no los recordamos, un abrazo y a descansar.Sefa

Víctor Manuel Casco Ruiz dijo...

jajaja
La próxima semana pídeme que te preste el libro de Juan Eslava Galán "los años del miedo" donde se recogen curiosas anécdotas de la sociedad franquista... para recordar, simplemente.

Valdomicer dijo...

MaryLou:
No te preocupes, es solo una forma de expresarse. Ya sé que no han de volver tiempos así.
Besos.

Valdomicer dijo...

Swyx:
A lo que hay que añadir tu "aventura" en Bilbao con la historia del coche alquilado. ¡¡¡¡Viva la burocracia!!!!.
Un abrazo.

Valdomicer dijo...

Tita:
Ya te digo, es solo una forma de expresión.
El libro de familia era una forma de controlar a los cuidadanos. Hoy hay formas mucho más sofisticadas y, lo que es peor, ocultas.
El que quiera verma de grillo o de pingüino, que vaya a verme en directo. No pienso dejar ningún testimonio gráfico de semejante debilidad paterna.

Valdomicer dijo...

Pedro:
Quedas NO INVITADO a la boda. Y no se hable más.
Un abrazo.

Valdomicer dijo...

Pilar:
Despues de todo tan arregladito, el verano que se resiste.
No tienes ni idea de las complicaciones burocráticas que tiene el ser de un sitio, vivir en etro e irte a casar a un tercero. ¡Si parece una carrera de obstáculos!.
Puedes unirte al grupo, si te aceptan. Soy yo el que no está dispuesto a complaceros.
Besos.

Valdomicer dijo...

Perol y Mortero:
"p´á" tu pueblo que vamos de boda. ¿Eh?.
Besos.

Valdomicer dijo...

Sefa:
Es que me duele todo.
Que te salga bien el bloguellón.
Besos.

Valdomicer dijo...

Víctor:
Ya me lo prestarás, aunque lo propio sería sería que me lo comprase yo. Lo consultaría con mucha frecuencia.
Nos vemos.

Cocinica dijo...

Me estoy riendo y no sabes como te lo agradezco, porque llevo unos días con el animo por los suelos. Eso mismo tuve que hacer yo el año pasado para la boda del pequeño de mis hijos, que el día 4 hará un año del festejo, con un calor de la leche y yo de madrina, mi libro de familia no apareció, no se como lo solucionamos, todo salio bien y menos mal después del pastón que cuesta la broma, espero que tu no seas el paganini, aunque siempre salpica algo.

Me han gustado mucho tus guisos, verdaderamente en la cocina eres un as y además te lo curras.

Perdona el rollo.

Un beso

Valdomicer dijo...

Cocinica:
Rollo, ninguno. Todo lo contrario. Es un placer recibir tu visita y leer tus comentarios.

Este hijo mío es el mayor y el primero que se casa, que ya está bien, yo a su edad ya tenía tres

Valdomicer dijo...

Cocinica:
Y respecto al ánimo decaído "Sursum corda": Arriba los corazones.
Besos.

Cocinica dijo...

Gracias Valdo, te voy a hacer caso en cuanto a animarme.

Quien se casó fue el pequeño, pero todavía queda el mayor, que de momento ahí esta, menos mal que es independiente.

Procura que te hagan un chaqué ligero y que el chaleco no sea de lana.

Feliz boda y paciencia.

Un abrazo