martes, 1 de septiembre de 2009

SOLO PARA MUY ATREVIDOS. CARPACCIO DE SECRETO DE CERDO IBÉRICO

Hay mucha gente a la que no gusta la carne cruda o poco hecha. Pocos se atreven con un carpaccio y menos aún si la carne no es ternera.
La simple propuesta de que sea cerdo y además la parte que más grasa contiene, echa para atrás al más pintado, por eso digo que "sólo para muy atrevidos".
El secreto es un subproducto de las salas de despiece al que un nombre rimbombante le da cierto prestigio; pero se trata simplemente del músculo que cubre el lomo alto y que se quita con la finalidad de que los embuchados queden perfectamente cilíndricos.
Atreveos, osad probarlo, está exquisito.

Necesitamos:
Un trozo de secreto de cerdo ibérico. (No sé cómo quedará con cerdo blanco).
Sal Maldon
Acceto balsámico.
Verduras varias: Lechuga, canónigos, zanahoria en tiras, apio, rabanitos, cebolla, etc...
Quitarle la mayor cantidad posible de grasa al secreto y colocarlo sobre una plancha calentada al máximo durante 30 segundos, darle la vuelta y hacerla 30 segundos por el otro lado, sacarla y dejarla enfriar. (En la receta original, la metían en agua con hielo; pero me parece exagerado.) (Sí, confieso, la receta no es mía. Todavía no llego a tanto).
Envolver el papel film y guardar en el frigorífico hasta el día siguiente.
Desenvolver y limpiar el exceso de grasa que se habrá solidificado alrededor. Colocar la pieza en una tabla de cortar y, con un cuchillo muy afilado, cortar en láminas muy finas.
Colocar en un plato y ponerle por encima unas escamas de sal Maldon (Recordad que antes no las habíamos salado), unas gotas de acceto balsámico y adornar con las verduras.
Repetiréis.

22 comentarios:

Allek dijo...

pasaba a saludarte.
un abrazo..

Pedro dijo...

¿Y quién te exige que la receta sea tuya...?¿Hay alguien que tenga recetas en propiedad...? En la cocina está todo inventado, solo se difieren unas de otras en pequeños "toques" personales.
Muy buena receta, tiene que estar buena.
Un abrazo.

Nina dijo...

A mí las carnes, hechecitas.
Un buen secreto a la brasa como final de una cadena de asados en los que haya habido picos de papada y picos de costilla (por ese orden), regados con pitarra, es lo que más me gusta a mí del mundo mundial...
Un abrazo.

carmenpiva dijo...

¡Ay, ay, ay! Que a mí esto me queda muy grande. Confieso que no me atrevería con esta receta.
Coincido con Pedro, yo creo que la finalidad nuestra no es inventar, ni crear, al menos la mayoría, sino aprender y compartir. ¡Anda, que no me faltaba a mí más que tener que "crear" las recetas! ¡Me retiraba yo ipso facto! ¡Que no me da la vida pa tó!!!
Un besín
Carmenpiva

Mari Carmen dijo...

Buena pinta sí tiene, desde luego, pero yo no sé si me va mucho la carne cruda, creo que de esta voy a pasar. Besitos.

Mary Paz dijo...

! Mira que te lo dije! Carne poco hecha, la de vacuno...ni pollo, ni cordero, ni mucho menos cerdo. Cuando yo ni pruebo algo que tú guises, es que algún problema tiene. Pero bueno, a lo mejor hay más atrevid@s como tú y les gusta.
Tiene que haber gente "pa tó".

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

¡¡Nosotros somos atrevidos!!, pero para otras cosas, jaja.
En realidad, preferimos "la carnita" un poco más cocida.
Saludos, ¡buen apetito!

Valdomicer dijo...

Allek:
Gracias por tu visita. Ya te la devuelvo.
Un abrazo.

Valdomicer dijo...

Pedro:
Lo que más me gusta de compartir recetas aquí, es que quien las publica es porque las hecho y lo que cuenta es una experiencia personal, lo que es garantía de buen resultado.
Está buenísima, tienes que probarla, tu que eres carnívoro. Es, mas que un carpaccio, un rosbif,; pero sin "bif".
Dos abrazos, flojitos, que estoy malito y no puedo apretar mucho.

Valdomicer dijo...

Nina:
Las carnes, para estar tiernas, deben estar poco hechas. Si te pasas quedan fibrosas y duras, aunque no tengan mal sabor.
En Mercadona hay unos paquetes de carpaccio, envasados al vacío, con su parmesano y todo, que no son nada caros y de calidad algo más que aceptable. Atrévete a probarlo, y si no te gusta, no se habrá perdido mucho.
Besos.

Valdomicer dijo...

Carmenpiva:
De grande, nada, es la cosa más sencilla del mundo.
¿A qué no te atreverías? ¿A hacerla? ¿A comerla? Hacerla, ya te digo, es lo más sencillo. Comerla... Inténtalo; pero que no te suponga hacer ningún esfuerzo. Cuándo se prueba, se repite, con toda certeza.
Besos.

Valdomicer dijo...

Mary Carmen:
Pues eso, prueba.
Lee lo que le digo a Nina: "En Mercadona hay unos paquetes de carpaccio, envasados al vacío, con su parmesano y todo, que no son nada caros y de calidad algo más que aceptable. Atrévete a probarlo, y si no te gusta, no se habrá perdido mucho".
Besitos

Valdomicer dijo...

Mary Paz:
Sí, cariño.
Sí, mi amor.
Sí, mi vida.
Claro, claro.
Si tu lo dices....
¡Muuuuuá!

Valdomicer dijo...

Chuquis:
Aclarado: Antes la lujuria que la gula. ¿Eh?... Pillines.
¡La "carnita cocida"! ¿Eh?, ¿Eh?. ¡¡¡¡Pecadores!!!!. El infierno os espera, perillanes.
Besos.

Tita dijo...

Hummmm Valdomicer, mi punto débil, la carne cruda o semicruda. Soy intensamente carnívora.

No dudes que lo probaré, tal vez no ahora, pero sí más adelante ;)

Por cierto, para comer carne cruda con más confianza, se congela 3 días en un congelador fuerte *** (casi todos los frigos modernos de casa, de dos puertas son así), y luego se descongela ¡tranquilidad 100%)

Además que si es para algún tipo de carpaccio (trozo de babilla de ternera o atún) viene fenomenal cortarlo semi-descongelado, porque puedes hacerlo mucho más fino.

Un abrazo, ¡¡cuidaté mucho para que te pongas bueno pronto!!

Valdomicer dijo...

Tita:
Menos mal que hay a quién le gusta la carne poco o nada hecha.
Me encantan el carpaccio, el rosbif o el stick tártaro.
Con los pescados, lo mismo: boquerones en vinagre o el salmón marinado, sin perjuicio de aprovecharme en el japonés de las indecisiones de los demás comensales.
Las carnes no las congelo, los pescados sí, por aquello del anixaquis.
Gracias, ya me cuido. Y... bien.
Besos.

Abrujandra dijo...

Mire Valdomicer, todo empezó allá a fines del setenta cuando la aftosa estaba en su punto, digamos...a punto. Nuestra querida y sabia abuelita que tanto nos cuidaba, ya no dejaba que tomáramos la leche recién ordeñada y la carne empezó a dejar de destilar sangre.
¿Costumbre? ¿gustos? No sé, pero me da cosa comer un animal casi crudo.
De todas maneras, como no soy maleducada, en todo caso, malaprendida...lo felicito porque se ve en verdad fabuloso ese plato.
No sé, si me tomo varias copas de vino, capaz que me paso el plato de carpaccio.
Ufa, yo pensé que era una atrevida bárbara, resulté blandita jajaja.
Cariños a su mujer.

Ana dijo...

es muy original la receta sin duda, mucho.
gracias por compartirla.

Valdomicer dijo...

Abrujandra:
Efectivamente, las epidemias en los animales hacen cambiar nuestro hábitos culinarios, aunque en muchas ocasiones esas enfermedades no afecten a los humanos o el contagio no se lleva a cabo por consumir su carne.
Si hacemos caso a Tita, congelando la carne dos o tres días da confianza 100%.
También es cierto que si no vemos a alguien consumiendo algo, no nos atrevemos a probarlo. Nunca he entrado en un restaurante exótico hasta que no ha venido conmigo alguien que conocía y dominaba la cocina correspondiente.
Por cierto, cuando dices eso de "animal casi crudo" me ha recordado a un amigo que dice que no es que esté crudo, es que está "poco muerto".
Besos.

Valdomicer dijo...

Ana:
Receta original por el tipo de carne, porque en carne de ternera está ya muy visto.
Tengo que probar con pluma o con solomillo.
Besos.

María Perolas dijo...

Pues yo si que me atevo a probar esta carne, tiene una pinta estupenda, apetecible...me llevo un par de lonchitas con tu permiso. Besos.

Ana Sánchez dijo...

Uuuuuuiiiiiiissssss!!!!! Yo me atrevería si fuera carpaccio de verdad, me encanta el carpaccio, pero ha de estar muy, muy fino..... Buena idea probar con ibérico!!!!!
Un muac