martes, 8 de enero de 2013

LANGOSTINOS A LA MALAGUEÑA.

Confiésalo.
Te ha sobrado de todo. Tienes figuritas de mazapán hasta San Blas, dos barras de turrón a medias y otras dos sin estrenar, pasteles de gloria, almendrucos, garrapiñadas y peladillas hasta carnavales y frutas escarchadas hasta pascua florida.
Hay pollo relleno para cenas informales, bocadillos, meriendas, tapitas con la cerveza... sin contar con el pedazo que has congelado para cuando se haya pasado la tempestad. Y mira que intentas, con tu mejor intención, covencerlos de que el pollo relleno es mejor -dónde va a parar- que la mortadela y mucho más sano que el salchichón (pogamos por ejemplo).
También hay por ahí -¡ay!- un restillo de pierna de cordero, migas de besugo al horno, muestras del cochinillo asado, media pechuga de pavo, kilo y medio de uvas y una piña tropical que se va a poner pocha como alguien no le ponga remedio.
¿No?
Pues a mí, sí.
En mi caso, además hay que añadir un pedazo así de grande de la sopa de almendras envuelta en papel film que es lo primero que ves cada vez que abres el frigorífico.
Lo del pollo, mejor no contarlo.
Bueno, sí, lo cuento: Compra el pollo, que no tenga ningún roto en la piel, dos kilos (o más), el relleno (mitad cerdo, mitad ternera), el tocino ibérico, jamón de idem, manita de ternera para que haga gelatina el guiso, cachino foie de pato, trufas... Pásate dos tardes dehuesando pollo, rellenando pollo, cosiendo pollo, bridando pollo. Un día de reposo en la nevera y segunda tarde cociendo pollo, vigilando pollo, dádole la vuelta al pollo y prensando pollo. Y, una vez frío, ya tienes 5 kilos de pollo trufado que es, oiga usted, una auténtica delicia. Córtese en finas lonchas y adórnese con huevo hilado.
Luego va, el pugnetero, y sobra.
Para el año que viene, perdiz, no paro de decirme; pero no escarmiento.
¿Y qué me decís de los langostinos? O de las gambas, o de las cigalas.
Confiésalo. Tienes toneladas por todas partes, que te pusiste a cocer langostinos locamente con la íntima convicción de que esta vez no iban a sobrar. Y pasó lo del año pasado, y lo del otro y lo del otro...
Pues tiraremos una vez más del recetario de la bisabuela. No sé por qué los llamamos "a la malagueña", mi madre los llamaba así y así los llamo yo, aunque en Málaga negarán conocerlos.
Para hacer una tapita necesitamos:
12 langostinos cocidos.
Media cebolla.
Un chorrito de aceite de oliva. (Tengo que confesar que yo los hago con mantequilla).
1 latita pequeña de guisantes.
1 copita de oloroso.
Pimienta negra.
Pelamos los langostinos. Cortamos la media cebolla muy fina.
En una sartén ponemos la mantequilla (Perdón, el aceite de oliva virgen extra) y rehogamos la cebolla hasta que esté tierna. Añadimos los langostinos y el vino. Cuando se haya evaporado el alcohol, echamos los guisantes y servimos inmediatamente.
A mí me gustan sin guisantes ¡Qué le vamos a hacer!

10 comentarios:

swyx dijo...

el año que viene, tengo que ir a tu casa para que sobre menos de todo :)

las gambicas bien, de cualquier manera están buenas.

Pilar dijo...

Pues puede que en Malaga no las reconozcan, pero tienen una pinta...

Lo peor de lo que sobra es que cómo no comerlo.

Feiz entrada de año!!!!

Apicius dijo...

Aunque últimamente no hago muchos comentarios en paginas amigas, las sigo visitando, lo que pasa que cada vez el tiempo me da para menos y últimamente necesito más reposo, por lo que me levanto algo más tarde.
Unos buenos consejos de aprovechamiento, son días que toca hacer limpieza de frigorífico y congelador.
Que pase bue día a pesar del gobierno.
Saludos

Tita dijo...

¿Sobra? ¡haz tapers de amor!!!

Tus hijos-sobrinos-amigos lo agradecerán ¡yo se lo agradezco enormemente a mi madre, hemos comido más de 5 días con las sobras!!!

Sefa dijo...

Esta receta no me la pierdo, muy rica y sencilla, como me gustan a mi, un abrazo.Sefa

Valdomicer dijo...

swyx:
Cuando gustes, amigo.
Un abrazo.

Valdomicer dijo...

Pilar:
¡Si son sólo una tapa! Como decía mi abuela, caben en el hueco de una muela.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Apicius:
Eso nos pasa a todos. Hacía un montón de tiempo que no contestaba a las visitas y eso si que es desconsiderado.
Un abrazo.

Valdomicer dijo...

Tita:
No te preocupes, tengo un arcón así de grande.
En realidad no son sobras, es comida a largo plazo.
Un besino.

Valdomicer dijo...

Sefa:
Ya verás como te gusta.
Un besino.