jueves, 6 de junio de 2013

HUEVOS BENEDICTINE.

Ya estamos otra vez preparando las maletas.
La semana pasada, a Madrid que fuimos a dejar a los viajeros en Barajas, que iban a Inglaterra a ver a sus hermanos y la sobrina. Me dicen que la peque se portó como una dama en el avión.
Como el vuelo salía ya tarde, decidimos quedarnos en Madrid a pasar la noche y, de paso, cenar con los amigos. Visitar la exposición de Dalí, la de "Antes del diluvio" y, por supuesto, comer con los amigos.
Mariscada memorable para la cena y comida marroquí llena de aromas y sabores para medio día.
El lunes, de vuelta a Barajas para recoger viajeros y mañana.... mañana a Ciudad Real, que va a ser allí  la siguiente reunión de los Gastronómadas este fin de semana.
Mientras tanto, fiestas, que han sido las ferias y, aunque a nosotros no nos llamen la atención esos eventos, el día festivo (todo cerrado) nos afecta igual.
Lo celebramos en casita con menú especial e invitado de honor: Su Señoría D. Víctor Casco. Esta vez me había insinuado que podía preparar unos "huevos benedictinos", por supuesto, como es costumbre en él, me mandaba por delante la receta, que había encontrado en un libro. Parece ser que este plato era la debilidad de algún papa.
Bueno, pues no son "huevos benedictinos", nada tienen que ver con los monjes de esa orden, ni siquiera "huevos benedictine", como consta en alguna receta, sino "huevos Benedic", el apellido del corredor de bolsa neoyorkino que los pidió para desayunar en el Astoria para despejar la tremenda resaca que sigue a una noche de juerga allá por las postrimerías del S. XIX. Nada más prosaico.
El caso es que están considerados un plato de lujo, carácter que le da, sin duda, el rematar con la que se considera la reina de las salsas: La salsa holandesa.
Los preparé a mi estilo, y la receta que doy es la mía, que poco o nada tiene que ver con la original. Sobre todo porque utilicé trucos, atajos y trampas de viejo cocinero.
La salsa holandesa, por ejemplo. Nada de batir, baño maría... Al microondas, que se hace enseguida y, dicen, no se corta nunca. (La receta aquí).
Los huevos, nada de escalfados en agua con vinagre. Envueltos en papel film y tres minutos en agua hirviendo. (Tentado estuve de hacerlos en el microondas).
El muffin de base lo sustituí por una rebanada de pan de molde recortada con el cortapastas. y, ya puestos, el exquisito bacon, fue sustituído por unos torreznos de panceta ibérica.
Luego los sirves en la vajilla de los domingos y parecen otra cosa.
¡Ah, si! La receta:
Dos huevos por persona.
Panceta ibérica.
Tantas rebanadas de pan de molde como huevos. Cortadas en círculos.
Salsa holandesa.
Unas lonchas de jamón cristalizado.
Preparar la salsa holandesa.
Untar las rebanadas de pan con un poco de mantequilla e introducirlas en el horno suave para que se doren.
Colocar un pedazo de papel film sobre un cuenco, cascar los huevos y colocarlos sobre el papel film. Cerrarlo y sujetar con un trozo de hilo.
Poner el agua a hervir y cuando lo haga, echar los huevos y dejarlos cocer por tres minutos. Debe quedar la yema totalmente líquida y la clara cuajada.
Cortar la panceta en dados y dorarla en una sartén. Sacarla sobre papel absorbente.
Preparar el jamón cristalizado. Sobre un plato llano ponemos un papel de cocina absorbente, encima colocamos las lonchas de jamón, sobre él otra hoja de papel de cocina y terminamos con otro plato. Lo llevamos al microondas a potencia máxima durante un minuto, sacamos e INMEDIATAMENTE quitamos el papel, como lo dejemos enfriar, no habrá manera de separarlo. Debe quedar duro y frágil como un vidrio.
Montar el plato colocando en primer lugar el pan. Sobre él, la panceta y encima de ella el huevo. Napar con la holandesa y rematar con un toque de pimienta rosa.
En el momento de servir, dar un corte a la yema. Adornar con el jamón.
De lujo, oye.

5 comentarios:

Ana Sánchez dijo...

Si señor, de lujazo!!!!! Me encantan!!!!! Un muac

Pilar V dijo...

Que envidia más sana me das, y que pedazo de pinta tienen esos huevos ;)

Besos viajeros

Sefa dijo...

Ya veo lo aburrido que estas, sin salir de casa, sin cocinar, ni ver a los amigos....
Haceis muy bien, pasarlo muy bien y con esta receta de lujo que me llevo, sobre todo eso de la holandesa en el micro, no me la pierdo, gracias por compartir, bsss.sefa

cessione del quinto dijo...

Es increible que con un par de huevos se pueda preparar una receta tan deliciosa. Las recetas asi de sencillas las adoro. Besos

Paz dijo...

Jo... me los tienes que hacer un día, papá