miércoles, 25 de julio de 2012

LA BARBACOA.

Recuerdo en mi niñez, que en las casas todavía se cocinaba con carbón. En mi casa había una de aquellas "cocinas económicas" de hierro fundido y en las casas de mis abuelos, los infiernillos de carbón.
Todavía, hace relativamente poco tiempo, en el medio rural perduraba el "fuego perpetuo", tanto en invierno como en verano, hecho directamente en el suelo de la cocina debajo de una inmensa chimenea. En la casa en que viví a pensión en el pueblo mientras estuve soltero, lo había y todas las mañanas era el primer oficio del patrón, recoger las cenizas y avivar el fuego.
Siempre había en el rescoldo un puchero (el escalfador) con agua caliente dispuesta para hacer el café, lavarse o fregar la loza.
Allí estaban a mano el fuelle, el soplillo, las llares, las trébedes, el atizador, el cogedor y la badila y, colgado de la pared,  el calientacamas con su tapadera de cobre bien bruñido.
No faltaba a mano una parrilla para tostar una rebanada de pan para el desayuno, asar una moraga o unos pajarillos (Si, eso se hacía antes) o, si se terciaba unas sardinas de las que vendían por la calle unos forasteros que venían en una furgoneta.
Alguna noche, el patrón envolvía un pedazo de patatera -chorizo si los tiempos eran favorables- en papel de estraza que empapaba en vino de pitarra y que enterraba entre las cenizas calientes para que se asase lentamente. "Cachino patatera, chatino de vino. ¡Hombre!", decía.
Todo esto recordaba hace unos días mientras encendía la barbacoa portátil con vistas a celebrar nuestro XXXVII aniversario de boda. La familia reunida para cenar al fresquito de la noche, porque las barbacoas, como las bicicletas, son para el verano. Y por la noche, que a medio día hace mucho calor.
Con la manguera al lado para evitar cualquier incidente, los niños lejos y mucho cuidado al andar con fuego.
Encender el fuego es en sí toda una ceremonia. Me gusta que esté ya todo el mundo presente cuando empiezo y, aveces, reparto soplillos para la ayuda.
Acostumbro a recibir al personal con un refrescante coctail (Cascada cooler), que es nada más que sorbete de limón con ginger ale. Probad, está muy bueno. Los que declinan la oferta, cerveza o sangría que son las bebidas habituales además de los típicos refrescos para los niños y abstemios en general.
Presiden la mesa unos boles de ensalada y cuencos con alioli y especias (Piri-piri, cayena, mostaza...).
Esta vez el menú llevaba:
- La clásica panceta de cerdo.
- Unas salchichas.
- brochetas de pollo con salsa satay.
- Pinchitos morunos.
- Piña natural cortada en rodajas y mazorcas de maiz.
De postre habíamos preparado una macedonia de frutas frescas.
Reconozco que es una buena ración de trabajo, que empieza varios días antes: Hay que hacer la compra, preparar los adobos y las salsas, ensartar las brochetas..... Pero compensa.
¡Ah!. Nuestras sobrinas-nietas, nos prepararon un espectáculo. (Cosas de niños).

11 comentarios:

Contando los sesenta dijo...

Para una celebración así vale todo pero el menú ese es para desengrasar ¿no?
Me apunto el refresco.
Besos a la familia también

yoyi dijo...

Qué buena esa piña colada!!!!
Hay que repetirlo.
Besos

Sergio DS dijo...

Esto tiene una pinta rica, rica. Si me tuvieras de vecino ahí estaba abonado.
:)

Maria Pilar-COCINICA dijo...

Que lastima no haber estado por ahí, me hubiera encantado.

Creo que la currada mereció la pena.

Un beso

Lasrecetasdetriana.com Rocio y Jose Manuel. dijo...

Que buenos momentos alrededor del fuego con estos ingredientes...y que buena compañia...!!!
Besos

swyx dijo...

Colló, Valentín! pues no vais de broma, no...

Me voy a autoinvitar, con todo el morro, a tu casa si paso -que pasaré- por allí algún día. Preciso. Ya llevaré un vino tinto de por aquí :D

Pilar dijo...

Ligero, ligero no es que sea, pero pasame otra copa de ese coctel de bienvenida para abrir boca, que me apunto a la barbacoa...
Felicidades!!!

Sefa dijo...

Primero felicidades por ese aniversario, nosotros haremos 47, madre mia toda la vida, so deso lo mejor y que cumplais como poco, las bodas de platino.
Menuda barbacoa mas rica, un dia es un dia y el resto a comer lo que se debe, seguro fue un disfrute, besicossssssssss. Sefa

Nora dijo...

Pedazo barbacoa..., yo recuerdo la lumbre perpetua en casa de mi abuelo..., y mi favorita, mas que el chorizo, siempre ha sido la patatera con una patata asada ..., que recuerdos!
Un besito

Ana dijo...

Todo muy preparadito, como siempre. Besos

Tita dijo...

Me encantan las barbacoas, me ha encantado tu post, y las fotos ¡feliz aniversario!